SEO o Google Ads.

La eterna pregunta.

Y siento decirte que si has llegado hasta aquí buscando que te diga cuál es mejor, la respuesta es la típica que nadie quiere escuchar: depende.

Pero depende de verdad.

Depende de cuánto quieras invertir, de cuándo necesites empezar a recibir contactos, de cómo esté ahora mismo tu web, de lo competido que esté tu sector e incluso de cuánto vale para ti conseguir un nuevo cliente.

Porque no necesita lo mismo una empresa que acaba de aterrizar en Valencia y quiere empezar a captar clientes YA, que otra que lleva diez años funcionando, tiene una web decente y quiere dejar de depender tanto de la publicidad.

Así que vamos por partes.

Primero: SEO y Google Ads no son lo mismo

Los dos pueden conseguir que tu empresa aparezca en Google.

Pero funcionan de formas bastante diferentes.

Con Google Ads, pagas para aparecer cuando una persona realiza una búsqueda relacionada con tus servicios.

Con SEO, trabajamos tu web para intentar que Google la posicione de manera orgánica, es decir, sin pagar cada vez que alguien hace clic.

Simplificándolo mucho:

Google Ads = resultados más rápidos.

SEO = resultados más lentos, pero más sostenibles en el tiempo.

¿Significa esto que Google Ads solo sirve a corto plazo y SEO a largo plazo?

No exactamente.

Pero como punto de partida nos sirve.

¿Cuándo elegir Google Ads?

Imagina que tienes una asesoría en Valencia y quieres captar empresas que estén buscando asesoramiento fiscal.

Puedes esperar a posicionarte orgánicamente para “asesoría fiscal Valencia”.

O puedes crear una campaña de Google Ads y empezar a aparecer prácticamente desde el principio cuando alguien realice esa búsqueda.

Esa es la gran ventaja de Google Ads: te permite ir directamente a por una demanda que ya existe.

No tienes que convencer a una persona de que necesita una asesoría.

La persona YA la está buscando.

Y esto, cuando hablamos de captación, tiene bastante valor.

Google Ads suele tener mucho sentido cuando:

  • Necesitas empezar a recibir contactos cuanto antes.
  • Acabas de lanzar un servicio.
  • Tu web todavía no tiene posicionamiento.
  • Quieres entrar en una nueva ciudad o mercado.
  • Tienes un servicio con un margen suficiente para invertir en captación.
  • Quieres comprobar rápidamente si determinadas búsquedas generan negocio.

Eso sí.

Hacer Google Ads no consiste en meter dinero en Google y esperar a que aparezcan clientes.

Ojalá.

Puedes tener una campaña que genere 200 clics y cero clientes.

Y puedes tener otra que genere 30 clics y 5 oportunidades comerciales muy buenas.

Nosotras nos quedamos con la segunda.

Porque al final no nos interesa enseñarte un informe diciendo que hemos conseguido muchísimas visitas.

Nos interesa saber cuánto te ha costado conseguir un lead, qué calidad tiene y si esa inversión termina siendo rentable para tu empresa.

¿Y cuándo tiene sentido trabajar el SEO?

El SEO juega otra partida.

Aquí no buscamos pagar para estar arriba, sino conseguir que Google considere que tu web merece aparecer cuando alguien busca tus servicios.

Y eso necesita tiempo.

Si mañana creamos una página para intentar posicionarte por una búsqueda competida en Valencia, lo normal es que pasado mañana no estés primero.

Ni probablemente el mes que viene.

El SEO implica trabajar la web, su estructura, los contenidos, la autoridad del dominio, el enlazado interno, el SEO técnico y muchas otras pequeñas cosas que juntas hacen que Google empiece a confiar en ella.

Pero tiene una ventaja MUY interesante.

Cuando empiezas a posicionarte, puedes conseguir tráfico y oportunidades de negocio de forma recurrente sin pagar por cada visita.

Pongamos otro ejemplo.

Eres un despacho de abogados en Valencia.

Cada mes hay personas buscando cosas como:

“abogado laboralista Valencia”

“abogado divorcio Valencia”

“despacho abogados Valencia”

Si tu competencia aparece ahí y tú no, esas búsquedas están ocurriendo igualmente.

Simplemente se las está llevando otro.

Ahí es donde una estrategia SEO empieza a tener mucho sentido.

Entonces… ¿SEO o Google Ads?

Aquí hay una cosa bastante sencilla que muchas veces se pasa por alto.

Si trabajas SEO y Google Ads, puedes tener dos impactos en una misma búsqueda.

Uno en los resultados patrocinados.

Y otro en los resultados orgánicos.

Si solo trabajas uno de los dos canales, tienes una única oportunidad de aparecer.

Por eso, cuando el presupuesto lo permite, a nosotras nos gusta trabajar ambas vías. No únicamente porque una sea “a corto plazo” y otra “a largo plazo”, sino porque estás ocupando más espacio dentro de Google justo cuando una persona está buscando lo que vendes.

Ahora bien, esto no significa que siempre repartiríamos el presupuesto entre SEO y Ads.

De hecho, hay casos en los que haríamos justo lo contrario.

Si la keyword tiene muchísima competencia, probablemente empezaría por Google Ads

Hay búsquedas en las que intentar entrar arriba mediante SEO puede requerir muchísimo tiempo y bastante inversión.

Y aquí hay algo que muchas veces no se cuenta cuando se habla de SEO como si fuera tráfico gratis:

el SEO también se paga.

Se paga en estrategia.

Se paga en contenidos.

Se paga en optimización técnica.

Y, cuando compites en búsquedas potentes, también necesitas trabajar la autoridad de la web.

Porque por muy bien escrita que esté una página, si delante tienes dominios consolidados, con años de contenido, muchísimos enlaces externos y una autoridad muy superior a la tuya, llegar a las primeras posiciones puede ser complicado.

No imposible.

Pero sí caro y lento.

En esos casos nos hacemos una pregunta bastante simple:

¿Tiene sentido invertir durante meses intentando llegar arriba orgánicamente o podemos empezar a captar esa demanda desde ya con Google Ads?

Muchas veces elegiríamos la segunda opción.

Especialmente si el coste por clic sigue haciendo rentable la captación.

Por ejemplo, si una keyword es extremadamente competida en SEO y para posicionarla necesitamos meses de contenido, enlaces y trabajo de autoridad, quizá sea más inteligente destinar ese presupuesto directamente a publicidad y aparecer desde el primer momento.

Después ya veremos si compensa construir también la parte orgánica.

No repartiríamos el presupuesto por repartirlo

Tampoco somos muy partidarias del típico:

“Tenemos 1.000 €, ponemos 500 € en SEO y 500 € en Ads.”

¿Por qué?

Porque quizá no tenga ningún sentido.

Si la competencia SEO es baja y vemos una oportunidad clara de posicionamiento, podemos poner más peso ahí.

Si la competencia orgánica es enorme pero Google Ads nos permite captar clientes de forma rentable, probablemente concentraríamos mucho más presupuesto en publicidad.

Y si ya tienes un SEO fuerte, pero no estás trabajando campañas, quizá el mayor crecimiento esté precisamente en añadir ese segundo impacto.

El presupuesto debería ir donde tenga más posibilidades de generar negocio.

No donde quede más bonito repartirlo.

Google Ads también nos ayuda a tomar decisiones de SEO

Otra ventaja de combinar ambos canales es que Google Ads nos da información muy rápido.

Podemos ver qué búsquedas generan contactos.

Qué servicios tienen mayor demanda.

Qué mensajes funcionan.

Qué páginas convierten.

Y toda esa información nos sirve después para tomar mejores decisiones en SEO.

Por ejemplo, si vemos que una determinada búsqueda lleva seis meses generando clientes mediante Google Ads, quizá tenga bastante sentido crear una página específica para intentar posicionarla también de forma orgánica.

Una estrategia alimenta a la otra.

Y además, si conseguimos aparecer tanto por publicidad como de forma orgánica para una búsqueda importante, tenemos dos oportunidades de captar ese clic en lugar de una.

“Tengo 1.000 € al mes. ¿Dónde los invertirías?”

Otra pregunta que nos hacen bastante.

Y de nuevo: depende.

Lo que no haríamos sería coger esos 1.000 € y repartirlos automáticamente porque “hay que hacer un poco de todo”.

Marketing no funciona así.

Imagina una empresa que no tiene absolutamente nada de posicionamiento pero necesita generar oportunidades comerciales este mes.

Probablemente empezaríamos dando más peso a Google Ads mientras analizamos si tiene sentido construir SEO.

Ahora imagina una empresa que ya genera suficientes clientes por otras vías, tiene margen para esperar y además hemos encontrado keywords interesantes con una competencia asumible.

Quizá tenga sentido invertir más en SEO.

Y ahora otra.

Una empresa está invirtiendo muchísimo dinero en publicidad, pero su web convierte fatal.

En ese caso probablemente antes de aumentar ni SEO ni Ads trabajaríamos la web.

Porque enviar más gente a una página que no convierte es básicamente pagar para perder oportunidades más rápido.

Antes de invertir más, mira tu web

Este punto para nosotras es importante.

A veces hablamos de SEO y Google Ads como si fueran una especie de interruptor:

Activo Google Ads → llegan clientes.

Hago SEO → llegan clientes.

Pero entre una cosa y otra está tu web.

Puedes conseguir que entren 1.000 personas y que no contacte ninguna.

Si alguien entra en tu página y no entiende bien qué haces, no confía en tu empresa, no encuentra lo que busca o no tiene claro cuál es el siguiente paso, tenemos un problema.

Por eso, cuando planteamos una estrategia de marketing digital, no analizamos únicamente cómo traer más tráfico.

También miramos qué ocurre cuando ese tráfico llega.

¿La propuesta de valor está clara?

¿La página transmite confianza?

¿Los servicios están bien explicados?

¿Es fácil contactar?

¿La web funciona bien desde móvil?

¿Estamos midiendo correctamente los formularios y llamadas?

¿Sabemos realmente de dónde llegan los clientes?

Porque conseguir tráfico está bien.

Conseguir negocio está mejor.

Entonces, ¿qué haríamos en tu caso?

Si necesitas resultados rápidos, probablemente Google Ads tenga bastante sentido.

Si quieres construir una fuente de captación estable durante los próximos años y vemos que existe una oportunidad real de posicionamiento, trabajaríamos SEO.

Si la keyword que quieres atacar tiene una competencia altísima, estás entrando desde un dominio con poca autoridad y el coste de posicionarte arriba va a ser muy elevado, probablemente empezaríamos directamente por publicidad.

Y si el presupuesto permite trabajar ambas vías y tiene sentido hacerlo, mejor todavía.

SEO + Google Ads significa tener dos posibles impactos dentro de una misma búsqueda.

Pero no existe una fórmula tipo:

50 % SEO + 50 % Google Ads = éxito.

Hay empresas donde priorizamos muchísimo Ads.

Otras donde ponemos casi todo el foco en SEO.

Y otras donde, después de analizar el proyecto, nos damos cuenta de que antes de hacer ninguna de las dos cosas hay que mejorar la web.

Por eso en SLUPU no empezamos diciéndote qué servicio tienes que contratar.

Primero queremos entender qué quieres conseguir, qué está haciendo tu competencia y dónde tiene más sentido poner el presupuesto.

A partir de ahí planteamos una estrategia.

Marketing digital en Valencia pensado para generar negocio

Somos una agencia de marketing digital en Valencia y trabajamos SEO, Google Ads, analítica y diseño web con un objetivo bastante sencillo de explicar:

Que la inversión tenga sentido para tu negocio.

No queremos hacer SEO porque “hay que hacer SEO”.

Ni Google Ads porque “todo el mundo está en Google”.

Queremos saber qué canal puede ayudarte a captar mejores oportunidades, cuánto nos cuesta conseguirlas y cómo podemos hacer que la estrategia sea cada vez más rentable.

Porque al final puedes tener unas gráficas preciosas, muchísimo tráfico y 25 palabras clave en primera página.

Pero si eso no termina teniendo un impacto en el negocio…

¿de qué nos sirve?