Conseguir clientes por Internet no consiste en estar en Instagram, tener una web bonita y publicar de vez en cuando.
O al menos, no si lo que quieres es que eso termine generando negocio.
La pregunta importante no es:
“¿Qué canal debería trabajar?”
La pregunta es:
“¿Dónde está buscando mi cliente y cómo hago para aparecer justo ahí?”
Porque dependiendo de tu negocio, la respuesta puede ser Google Ads, SEO, Google Maps, una estrategia de contenidos o una combinación de varias cosas.
Y no, no hace falta hacerlas todas.
De hecho, muchas veces intentar estar en todos los sitios es la forma más rápida de repartir el presupuesto sin conseguir demasiado en ninguno.
Vamos a verlo.
1. Empieza por entender cómo te busca tu cliente
Antes de invertir un euro, haríamos esto.
Buscar cómo encuentra actualmente una persona un negocio como el tuyo.
Parece bastante obvio, pero muchas empresas empiezan justo al revés.
Primero deciden:
“Tenemos que hacer redes.”
“Hay que invertir en Google.”
“Necesitamos SEO.”
Y luego intentan ver cómo encajarlo.
Nosotras preferimos empezar por la demanda.
Por ejemplo, si tienes una asesoría en Valencia, es bastante probable que haya gente buscando cosas como:
“asesoría fiscal Valencia”
“gestoría autónomos Valencia”
“asesoría laboral Valencia”
Ahí Google tiene todo el sentido del mundo.
Pero si vendes un producto muy visual o que la gente todavía no sabe que necesita, quizá el camino sea distinto.
El canal debería adaptarse al comportamiento del cliente, no al revés.
2. Google Ads: aparecer justo cuando alguien te está buscando
Google Ads tiene una ventaja bastante clara.
Puedes aparecer delante de una persona que ya está buscando lo que vendes.
No tienes que generar primero la necesidad.
Ya existe.
Si alguien busca:
“empresa reformas Valencia”
y tú haces reformas en Valencia, esa búsqueda vale bastante más que enseñar un anuncio de reformas a una persona que estaba tranquilamente viendo vídeos en Instagram.
Por eso Google Ads suele ser una de nuestras primeras opciones cuando una empresa quiere empezar a captar clientes rápidamente.
Eso sí.
No todas las búsquedas valen lo mismo.
Ni todos los clics son buenos.
Una campaña rentable no consiste en conseguir mucho tráfico.
Consiste en conseguir los clics adecuados y convertirlos en oportunidades comerciales.
Porque tener 1.000 visitas queda precioso en un informe.
Pero si no contacta nadie, tenemos un problema.
3. SEO: conseguir que Google te traiga clientes sin pagar por cada clic
Luego tenemos SEO.
Aquí el objetivo es conseguir que tu web aparezca de forma orgánica cuando una persona busca tus servicios.
Y tiene mucho sentido cuando existen búsquedas recurrentes dentro de tu sector.
Por ejemplo:
“psicólogo Valencia”
“arquitecto Valencia”
“diseño web Valencia”
“abogado laboralista Valencia”
Si todos los meses hay personas haciendo esas búsquedas, conseguir aparecer arriba puede convertirse en una fuente de captación muy interesante.
Eso sí.
Hay una cosa que nos gusta dejar clara desde el principio:
SEO no significa tráfico gratis.
No pagas por cada clic, pero conseguir una buena posición también requiere inversión.
Hay que trabajar contenidos, páginas de servicio, SEO técnico, enlazado interno y, especialmente cuando hablamos de keywords competidas, autoridad y enlaces externos.
Y aquí entra algo importante.
Si queremos competir por una búsqueda muy difícil contra webs que llevan años posicionadas, tienen muchísimos enlaces y una autoridad muy superior a la nuestra, quizá no tenga sentido invertir meses intentando llegar arriba.
Puede que sea mucho más rentable ir directamente a Google Ads.
Al final lo importante no es poder decir:
“Estamos haciendo SEO.”
Lo importante es dónde tiene más sentido poner el dinero.
4. SEO + Google Ads: dos oportunidades de aparecer
Cuando tiene sentido trabajar ambos canales, hay una ventaja que nos gusta especialmente.
Puedes tener dos impactos dentro de la misma búsqueda.
Uno mediante publicidad.
Otro de forma orgánica.
Si solo trabajas SEO, tienes una posibilidad de aparecer.
Si solo trabajas Google Ads, tienes otra.
Si trabajas ambos, puedes ocupar más espacio dentro de Google justo en el momento en el que una persona está buscando tu servicio.
Y sí, esto también aumenta las posibilidades de que terminen entrando en tu web en lugar de en la de la competencia.
Por eso no vemos SEO y Ads como dos estrategias que compitan entre sí.
Muchas veces funcionan mucho mejor juntas.
5. Google Maps: si trabajas en Valencia, no lo ignores
Si tienes un negocio local, Google Maps puede ser otra fuente de clientes muy potente.
Sobre todo en sectores donde la ubicación importa.
Clínicas.
Restaurantes.
Centros de estética.
Despachos.
Fisioterapia.
Psicología.
Servicios profesionales.
Cuando alguien busca un negocio cerca, Google suele mostrar resultados del mapa antes incluso que muchos resultados orgánicos.
Por eso tener una ficha de Google Business Profile bien trabajada puede marcar bastante diferencia.
No consiste solo en poner el teléfono y el horario.
Hay que cuidar categorías, servicios, fotografías, reseñas, información del negocio y coherencia con la propia web.
Y sí, las reseñas importan.
Mucho.
Porque quizá hayas conseguido aparecer.
Pero si tú tienes 12 reseñas y el negocio de al lado tiene 250 con una valoración excelente, probablemente el usuario también se fije en eso.
6. Tu web tiene que hacer algo más que “estar bonita”
Este punto nos toca bastante de cerca.
Porque muchas empresas llegan queriendo más tráfico cuando el problema está en otro sitio.
En la web.
Puedes hacer una campaña estupenda.
Posicionar muy bien.
Conseguir cientos de visitas.
Pero después la persona entra y no entiende bien:
Qué haces.
Por qué debería elegirte.
Cuánto puedes ayudarle.
Cuál es el siguiente paso.
Y se va.
Por eso antes de aumentar la inversión en captación también miramos qué pasa cuando el usuario llega.
La web tiene que transmitir confianza.
Tiene que explicar bien el servicio.
Tiene que facilitar el contacto.
Y, sobre todo, tiene que estar pensada para convertir.
Una web puede ser muy bonita y vender poco.
Y una web mucho más sencilla puede vender muchísimo más.
Nosotras preferimos la segunda.
7. No necesitas estar en todas las redes sociales
Otra de las grandes obsesiones.
“Tenemos que estar en Instagram.”
¿Seguro?
Depende.
Hay empresas para las que Instagram es un canal estupendo.
Y otras donde puede convertirse en una inversión enorme de tiempo para generar poquísimas oportunidades comerciales.
Si tu cliente busca activamente tu servicio en Google, quizá tenga mucho más sentido invertir primero ahí.
Si en cambio tienes una marca visual, un producto de consumo o necesitas generar comunidad y notoriedad, entonces sí puede tener mucho más peso.
Pero publicar por publicar porque “una empresa tiene que estar en redes” no es una estrategia.
Es simplemente estar ocupado.
8. Crea contenido que responda a lo que busca tu cliente
Aquí el blog también entra en juego.
Pero no para publicar un artículo al mes y decir que hacemos content marketing.
Tiene que existir un motivo.
El contenido puede ayudarte a captar personas que todavía no están preparadas para contratar, pero sí están buscando información relacionada con tu servicio.
Por ejemplo, si eres una asesoría:
“cuándo compensa hacerse sociedad”
“qué gastos puede deducirse un autónomo”
“SL o autónomo”
Una persona quizá no esté buscando directamente una asesoría.
Pero sí está entrando en un problema que una asesoría puede resolver.
Ahí empieza la relación.
Y si además esos contenidos están bien trabajados para SEO, pueden seguir trayendo visitas durante mucho tiempo.
9. Mide qué canal te trae clientes de verdad
Esto es básico.
No deberíamos decidir si una estrategia funciona porque:
“Nos entra más gente en la web.”
“Tenemos más seguidores.”
“Ha subido el alcance.”
Está bien saberlo.
Pero si el objetivo es captar clientes, necesitamos saber otras cosas.
Cuántos contactos entran.
De dónde vienen.
Cuánto cuesta conseguirlos.
Cuántos terminan contratando.
Cuánto factura de media un cliente.
Y cuánto margen deja.
Porque quizá un canal te está trayendo 20 leads al mes y otro solo 5.
Pero si los 5 del segundo canal son muchísimo mejores, la película cambia.
Por eso nos gusta hablar tanto de rentabilidad.
No queremos una estrategia que genere métricas bonitas.
Queremos una estrategia que genere negocio.
Entonces, ¿qué haríamos para conseguir más clientes en Valencia?
Primero analizaríamos dónde existe demanda.
Después miraríamos quién está ocupando ahora mismo ese espacio.
Si hay oportunidad SEO.
Si Google Ads puede ser rentable.
Si tiene sentido trabajar Google Maps.
Si la web convierte.
Y cuánto presupuesto tenemos para competir.
A partir de ahí decidiríamos qué trabajar primero.
Puede que sea SEO.
Puede que sea Ads.
Puede que sean ambos.
O puede que antes de invertir un euro en tráfico haya que arreglar la web.
No existe una combinación que funcione igual para todas las empresas.
Marketing digital en Valencia orientado a conseguir clientes
En SLUPU trabajamos estrategias de marketing digital en Valencia pensando precisamente en esto.
No en hacer acciones porque “toca hacer marketing”.
Sino en entender qué puede generar mejores oportunidades para cada negocio y poner el presupuesto donde tenga más sentido.
SEO, Google Ads, analítica, diseño web…
Son herramientas.
El objetivo sigue siendo el mismo:
conseguir más oportunidades y que la inversión sea rentable.
Porque aparecer más está bien.
Tener más tráfico también.
Pero si todo eso no termina generando negocio…
¿para qué lo estamos haciendo?
